De la Edad Media a la Alquimia

En la Edad Media, y especialmente en el período del 400-1000, conocido por la Edad Tenebrosa, la preocupación teológica llena los espíritus y únicamente hacia el siglo VII empieza a adquirir la Ciencia entre los árabes una cierta importancia.  Los conocimientos químicos aprendidos de los egipcios y las ideas filosóficas heredadas de los antiguos a través de la Escuela alejandrina dieron a la alquimia en manos de los árabes, y después en toda Europa, una significación especial.
Los alquimistas consideraron los metales como cuerpos compuestos formados por dos cualidades-principios comunes, el mercurio, que representaba el carácter metálico y la volatilidad, y el azufre que poseía la propiedad de combustibilidad. En el curso del tiempo se unió un tercer principio, la sal, que tenía la propiedad de la solidez y la solubilidad. Estos tres principios o elementos, los llamados «tría prima» de los alquimistas substituyeron en la Edad Media a los elementos aristotélicos, y aunque al principio tuvieron un carácter abstracto, fueron considerados más tarde como materiales. Consecuencia inmediata de su pensamiento fue para los alquimistas la posibilidad de la transmutación de los metales innobles en nobles y, concretamente, la conversión del plomo, mercurio u otros metales corrientes en oro.
Esta transmutación, conocida como la «Gran Obra», debía realizarse en presencia de la «piedra filosofal» cuya preparación fue la tarea primera de los alquimistas.  En el siglo XIII se extendió el objetivo de la alquimia al buscar el «elixir filosofal o de larga vida», imaginado como una infusión de la piedra filosofal, el cual debía eliminar la enfermedad, devolver la juventud, prolongar la vida e incluso asegurar la inmortalidad. Se comprende que los alquimistas viejos dedicasen sus últimas fuerzas a la consecución de este sueño.
Hoy conocemos que el problema de los alquimistas no era en esencia absurdo, aunque sí por la enorme desproporción entre los medios de que disponían y los que serían necesarios. La producción artificial del oro para la ciencia del Medioevo era un simple problema de técnica como puede serlo la del diamante para nosotros o la fabricación de albuminoides.
La Alquimia fue, en general, una práctica secreta debido a los hombres que la relacionaban con la magia y a causa de Dios, pues los alquimistas se creían los elegidos para ser depositarios de la verdad y por ello no debían divulgar sus conocimientos.  Escribieron en un lenguaje hermético describiendo más bien operaciones qué hechos y haciendo uso de signos y símbolos. Un libro de alquimia, elLiber Mutus, no contiene ningún texto sino quince grabados, en su mayoría ininteligibles, para hacer conocer la preparación de la piedra filosofal.
Para un iniciado, un dragón que se muerde la cola es la imagen de la unidad de la materia, un pájaro que levanta el vuelo es la sublimación, y un pájaro que desciende a tierra es la precipitación.  Un toro o un león simbolizan la tierra, un águila el aire, una ballena el agua y un dragón o una salamandra el fuego. Los trabajos de los alquimistas, aunque infructuosos en el descubrimiento de la piedra filosofal y del elixir de larga vida, y estériles, por tanto, en la consecución de la «Gran Obra», produjeron indudables progresos a la química del laboratorio, puesto que prepararon un gran número de nuevas substancias, perfeccionaron muchos aparatos útiles y desarrollaron técnicas que constituyen la base de la subsiguiente investigación.
 CONTRIBUCIONES DE LOS ÁRABES
Los árabes desarrollaron la operación de pesar, sus filtros de pesar exigían una dosificación minuciosa de los ingredientes que se mezclaban en sus laboratorios, eleboraron el método cuantitativo.
Guardaron copias y tradujeron muchos libros escritos en la antigua grecia entre ellos "turba philosophorum" (la turba de los filósofos), que relata la historia de un cónclave de filósofos en torno a Pitágoras, quien examina los elementos de que dispone, expone su punto de vista y concluye su visión de la alquimia a la que define como "arte y ciencia sagrada".
Creian que una sustancia puede transformarse en otra añadiendo y sustrayendo elementos en las proporciones adecuadas. Consideraban que los metales eran cuerpos compuestos, resultantes de dos propiedades comunes: El mercurio (lo metálico) y el azufre (lo combustible), Posteriormente consideraron un tercer principio, la sal, identificada con la solidez y la solubilidad. Su intención inicial era "transmutar" los metales, combinando lo que ellos llamaban "los tres principios", pensaban que la transmutación sólo sería factible en prescencia de un catalizador llamado piedra filosofal. Durante siglos intentaron descubrir la piedra filosofal y el elixir de la larga vida.
De esta forma descubrieron los ácidos minerales, el ácido nítrico, el ácido clorhídrico y el ácido sulfúrico, con ellos podían descomponer rapidamente las sustancias a temperatura ambiente), y el fósforo.
El ácido nítrico se obtenia mediante la destilación de salitre, vitriolo y alumbre.
El ácido sulfúrico era destilado del vitriolo (viene de vitreus o cristal) o alumbre solos en contenedores resistentes a la corrosión y el calor. Fue estudiado primero por el alquimista Geber durante el siglo XVIII y en el siglo IX por el alquimista al-Razi, quien lo mediante la destilación seca de minerales como el sulfato de hierro (II) con agua y sulfato de cobre (II) calentadolos producen óxido de hierro (II), óxido de cobre (II), óxido de azufre (VI) y agua,posteriormente una disolución diluida de ácido sulfúrico.
El ácido clorhídrico o ácido muriático se obtuvo por primera vez por el alquimista Geber alrededor del año 800, mezclando sal común con vitriolo (sulfatos hidratados), también se puede mezclar sal común con alumbre (sulfato doble de un metal trivalente).
Calínico de Heliópolis nació en Baalbek (líbano) en el año 650, desarrolló el fuego griego, sus principales eran agua, nafta, óxido de calcio, azufre, resina y salitre. El imperio bizantino utilizó en los dromons (barcos de guerra) el fuego griego como una de las principales armas, se lanzaba con sifones de bronce, artefactos o armas parecidos a los actuales lanzallamas. Al fuego griego se le atribuye la salvación de Constantinopla cuando fue sitiada por los musulmanes por primera vez. Cuando la cal viva entraba en contacto con el agua, esta se encendia y el petróleo ardía en llamas.
Gebber (Jabir ibn Hayyan) nació en 721 en Tus, Irak, se le atribuye el descubrimiento del ácido sulfúrico, del ácido nítrico, ácido clorhídrico, del agua regia (mezcla de ácido nítrico y ácido clorhídrico en proporción 1:3) y la preparación del alcohol absoluto. Escribió Summa Perfectionis, el libro de Química más antiguo conocido.
Al-Kindi nació en 801 en Irak, escribe el libro de la Química del Perfume y las Destilaciones, contiene más de 100 recetas de aceites fragantes, ungüentos, aguas aromáticas y sustitutos o imitaciones de drogas costosas.
Al Razí nació en 850 escribió un libro sobre aguas fuertes o soluciones de sales corrosivas.

Al-Biruni nace en 973 en Urbekistáan, concluyó que la velocidad de propagación de la luz es inmensamente mayor que la del sonido, ideó métodos para la extracció de metales de sus minerales y para la determinación de pesos específicos de varios metales.
 LA ALQUIMIA
La alquimia tiene su origen en los tiempos antiguos; evolucionó de forma independiente en China, India y Grecia. Con el paso del tiempo la práctica de la alquimia degeneró en superstición, pero sobrevivió como disciplina académica al extenderse a Egipto. En la Europa medieval resurgió cuando en el siglo XII se empezaron a estudiar obras árabes traducidas al latín. El redescubrimiento de los escritos de Aristóteles también desempeñó un papel importante, y a finales del siglo XIII fueron profundamente debatidos por los principales filósofos, científicos y teólogos de la época.
La alquimia durante la Edad Media fue una mezcla de ciencia, filosofía y mística. Lejos de estar incluidos en lo que hoy consideraríamos una disciplina científica, los alquimistas medievales consideraban que la pureza de mente, cuerpo y espíritu era necesaria para llevar a cabo su búsqueda alquímica.

La idea principal de la alquimia medieval era que toda materia se compone de cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Según esta teoría, con la combinación adecuada de elementos se puede formar cualquier sustancia en la tierra. Esto incluye los metales preciosos, así como elixires para curar enfermedades y prolongar la vida. Los alquimistas creían que era posible la
 transmutación de una sustancia en otra, de ahí viene la típica imagen que hoy en día se tiene de ellos intentando convertir el plomo en oro.

La alquimia medieval fue tanto arte como ciencia, y sus secretos profesionales se ocultaban bajo símbolos y nombres misteriosos.
Los alquimistas de la Edad Media tenían principalmente tres metas:

- Descubrir la relación del hombre con el cosmos y aprovechar esa relación para mejora de la humanidad.
- Encontrar la
 piedra filosofal, una sustancia esquiva que se creía que hacía posible la creación del elixir de la inmortalidad y la transmutación de sustancias comunes en oro.
- Ya a finales de la Edad Media, utilizar la alquimia como instrumento en el avance de la medicina (como hizo Paracelso).

Y también consiguieron algunos logros:

- Produjeron ácido clorhídrico, ácido nítrico, carbonato de sodio y potasio.
- Fueron capaces de identificar el arsénico, el antimonio y el bismuto.
- A través de sus experimentos inventaron y desarrollaron dispositivos de laboratorio, algunos de los cuales, en forma modificada, todavía se utilizan hoy en día.
- La práctica de la alquimia sentó las bases para el desarrollo de la química como disciplina científica.

La alquimia nunca fue enseñada en las universidades, sino que los conocimientos se transmitían clandestinamente de maestro a aprendiz. Atrajo a seguidores del ocultismo, con el que aún hoy es asociada, y no eran pocos los charlatanes que utilizaban la alquimia para engañar.

Debido a sus orígenes precristianos y al secretismo con que sus practicantes llevaban a cabo sus estudios, la alquimia fue condenada por la Iglesia y los alquimistas eran considerados herejes.
Antiguos símbolos alquimistas
Elaborado por: Jissel Jaramillo y yariseth ruiz

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